Uso de glifosato y producción de yerba mate: información para una comunicación responsable
Ante las informaciones y comentarios difundidos recientemente sobre la modificación de la normativa en la Provincia de Misiones vinculada con el glifosato, el Instituto Nacional de la Yerba Mate considera necesario aportar precisiones técnicas que permitan evitar interpretaciones incorrectas y brindar tranquilidad a productores, consumidores y demás integrantes de la cadena yerbatera.
El cambio normativo en la Provincia de Misiones eliminó la prohibición específica sobre el uso del glifosato, por lo que el producto vuelve a regirse bajo el marco regulatorio general aplicable a los fitosanitarios. Esto no habilita su aplicación desmedida ni sin controles, sino que mantiene sujeto su uso a las condiciones, regulaciones y exigencias ambientales fijadas para este tipo de insumos.
La eliminación de una prohibición provincial no reemplaza ni deja sin efecto las obligaciones nacionales. En la producción agrícola, todos los fitosanitarios están sujetos al registro y autorización del SENASA, organismo que certifica su comercialización, establece los límites máximos de residuos y publica el listado de productos inscriptos.
Antes de aplicar cualquier producto, es indispensable verificar:
• Inscripción vigente ante el SENASA.
• Autorización específica para el cultivo a tratar (extensión de uso).
• Indicaciones del marbete correspondiente.
Cómo se utiliza en los yerbales
La yerba mate argentina no es un cultivo modificado genéticamente para tolerar aplicaciones de glifosato (conocidos como OGM – p.e. maíz/soja/etc. “RR”). Este herbicida no se aplica sobre la planta de yerba mate como parte de un tratamiento general del cultivo. Cuando se utiliza para controlar malezas, la aplicación es dirigida, evitando el contacto con hojas, brotes y tallos verdes.
En los yerbales se puede integrar diferentes alternativas para el control de malezas, entre ellas:
• desmalezado manual (principalmente para enredaderas y malezas entre crecidas);
• manejo mecánico con azada, motoguadaña o implementos adaptados;
• mantenimiento de cubiertas verdes;
• manejo de la altura y composición de la vegetación;
• control químico localizado (conocido como “manchoneo”).
El INYM ha difundido material técnico sobre cubiertas verdes espontáneas, identificando diferentes especies presentes en los yerbales. Su conservación y manejo pueden contribuir a mantener el suelo cubierto y reducir la necesidad de eliminar completamente la vegetación entre las líneas de plantación. (https://inym.org.ar/descargar.html?archivo=eVhtclltbFJSS3JqQjV5bEgxeG9oUT09 ).
Uso responsable y buenas prácticas
En caso de utilizarse un producto fitosanitario autorizado, deben respetarse íntegramente las instrucciones del marbete y/o de la hoja de seguridad del producto (MSDS). Esto comprende las condiciones de aplicación, dosis, equipos, medidas de protección, restricciones, período de carencia y demás indicaciones aprobadas para el producto, como emergencias y primeros auxilios.
CASAFE recomienda que las aplicaciones se realicen conforme al criterio y bajo la supervisión de un profesional idóneo. INYM posee servicio de exSu manual de uso responsable también contempla la utilización de elementos de protección personal, el almacenamiento y transporte seguro, la prevención de derrames y las precauciones antes, durante y después de cada aplicación (https://www.casafe.org/pdf/Manual-Uso-Responsable.pdf).
Las redes y su confusión habitual: autorización de uso no equivale a presencia en el alimento
Es fundamental diferenciar tres conceptos que suelen confundirse en las redes sociales:
• Autorización regulatoria: indica que un producto puede comercializarse y utilizarse para los usos expresamente aprobados (fue lo que había limitado Misiones).
• Límite Máximo de Residuos (LMR): La concentración máxima permitida por ley que podría quedar en el alimento, calculada bajo estrictos márgenes de toxicología y seguridad. Para yerba mate, en argentina, es de 0,5 mg./kg. (ppM) de glifosato residual en el producto alimenticio.
• Presencia real en el alimento: Lo que efectivamente detectan los análisis en el producto final (de 0,5 mg./kg. de glifosato residual en el producto yerba mate).
Por lo tanto, la modificación de la legislación provincial no constituye evidencia de que la yerba mate elaborada y comercializada contenga residuos de glifosato. Para afirmar la presencia o ausencia del compuesto es necesario contar con resultados analíticos, trazabilidad de las muestras y criterios oficiales de evaluación.
El Código Alimentario Argentino constituye el marco técnico que establece las condiciones higiénico-sanitarias y bromatológicas que deben cumplir los alimentos producidos y comercializados en el país, con el objetivo de proteger la salud de la población.
Compromiso con la sustentabilidad y la inocuidad
La producción yerbatera requiere equilibrio y responsabilidad. Ni el glifosato es una herramienta de uso libre de riesgos, ni la actualización normativa implica un riesgo de contaminación para nuestra yerba mate.
La región productora posee una cadena productiva heterogénea, pero con fundamentos firmes, respaldada por normas de inocuidad. El reto actual es profundizar el acompañamiento técnico y comunicar con evidencia y claridad.
Desde el INYM, a través del Servicio de Extensión Yerbatero, reforzamos el apoyo a los productores mediante capacitación continua, trazabilidad y controles, tendiendo a que el desarrollo del sector vaya siempre de la mano de la sustentabilidad.





